MISOGINIA DE LA CLASE MEDIA BOLIVIANA?
Existe
un término que indica “si no es mía, no será de nadie”. Es un término misógino
que hace referencia a si la pareja de uno de estos señores, no puede ser de
nadie más y, termina asesinando a su pareja.
Curiosamente
la realidad política que hoy en día se vive en Bolivia, es muy similar a esta
frese o realidad. El grupo que se considera “salvador de la democracia” al ver
los resultados de los pronósticos de un retorno al gobierno del MAS (partido de
izquierda) a través de las urnas, realizan los más grandes esfuerzos jurídicos
para eliminar la participación del MAS en los comicios.
El
grupo que se considera “salvador de la democracia” fue un movimiento de
personas que se adjudicó tener representación mayoritaria del país, en los
hechos se evidencia que NO tienen representación de las grandes mayorías, no
lograron captar la simpatía de las grandes mayorías populares del país, no
supieron capitalizar su lucha para lograr adicionar a las mayorías populares. Desde
la perspectiva de quien escribe, se hace evidente que este grupo no posee una
identidad propia, es una entidad sin personalidad – sin identidad no es capaz
de conquistar a nadie, solo son capaces de generar caos por la cara oculta que
poseen. Dicho aspecto obviamente no es de agrado a los que en su momento
apoyaron este movimiento, (sobre todo jóvenes de clase media).
El
grupo que representó a este movimiento terminó siendo el actual gobierno,
lastimosamente con una demostrada INCAPACIDAD DE MANEJO DE LA COSA PÚBLICA, además
de la incapacidad mostrada, además de inestabilidad y son muchos signos de
total corrupción, mostrando una imagen de falta de identidad que termina
generando duda a todo aquel que quiera apoyarlos.
Frente
a este colapso inminente de perder “su lucha” el único camino que se está
evidenciando es el de “si no es mía, no será de nadie”, se va evidenciando que
no permitirán el retorno del MAS, pese que éstos tienen apoyo de las grandes
mayorías nacionales. Si el manejo del Estado no es de este grupo, no será de
nadie, sin importar que se deba asesinar al Estado.
El
camino al que nos están llevando es sinónimo de una crisis política, económica,
social, jurídica, bueno, en todos los ámbitos y aspectos de la vida de los
bolivianos. Podemos observar que en estos hechos, no importa el deseo de las
grandes mayorías, con tal de mantener lo que creen que les pertenece, no les
importará llevar a un país a convertirse en un Estado Fallido. Si Bolivia se
convierte en un Estado fallido, no será por el fracaso económico, no es el surgimiento
de grupos radicales de “pobres” inconformes que buscan un socialismo, es
generado por grupos de gente sobre todo de la clase media que no posee
identidad propia.
El
concepto de “el bien común”, parece no tener importancia ni valor al momento de
la construcción de un país, el concepto de “trabajar por las grandes mayorías”
parece ser solo una falacia, pues los hechos nos van demostrando que se hace lo
que dicen quienes poseen cierto poder económico.
Queremos
vivir en un país estable, que no sea violento, donde se pueda trabajar en paz,
producir, ganar el pan de cada día… debemos repudiar actitudes misóginas
violentas que prefieren asesinar a su pareja, que prefieren ver arder el Estado
de Bolivia a permitir que los otros tomen cargo en lo que creen que es suyo.
El
poder fluye permanentemente, es un péndulo en un momento se halla en la
izquierda y al otro en la derecha, la permanencia se encuentra en función a la
fuerza y el peso con el que llegó. Pero como bolivianos no hemos aprendido que
debemos permitir que la estructura fundamental de la identidad de nuestro país
debe mantenerse, no porque se haya dado un cambio se deba cambiar totalmente la
estructura… un ejemplo simple es la dicotomía de Republicanos y Demócratas en
el país de los Estados Unidos, la presencia de uno de ellos no cambia su
estructura. El modelo propuesto por el gobierno del MAS, guste o no guste a
todos, es un modelo que permitió generar identidad nacional, el resto de los
modelos que pasaron evidentemente segregaron, excluyeron y pisotearon a las
grandes mayorías, es por ello que existe tanta resistencia por las grandes
mayorías. Si la oferta de los que vayan a entrar, mantuvieran esta identidad en
crecimiento y propusieran mejorarla, tendría el apoyo de una gran mayoría.
No permitamos que nos conviertan en un Estado Fallido, nos encontramos en el límite, estamos a tiempo de poner un alto. No son los pobres, no hay grupos guerrilleros en nuestro país, somos un país muy rico en recursos económicos… se evidencia que la variable que impulsa el caos son pequeños grupos de la clase media sin identidad que solo quiere tener posesión del manejo del Estado que lo consideran suyo. No olvidemos que un Estado Fallido es sinónimo de falta de trabajo, violencia, robos, inseguridad, falta de justicia, surgimiento de grupos armados, carencia de alimentos, pobreza extrema… NO PODEMOS PERMITIR QUE NOS LLEVEN A ESTA SITUACIÓN.
Macedonio Aranibar
28-09-2020

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