El futuro
Vivir pensando en tu futuro es una de las mayores cegueras en las que el ser humano cae, es un vicio que nos hace perder la posibilidad de vivir plenamente
Las personas se la pasan pensando en la
casa que necesitan, planificando todo lo necesario para conseguir los recursos
necesarios para poder adquirirlos; el humano pasa su vida pensando en lo bueno
que será tener un auto, en los viajes que desea hacer, en la ropa bonita que le
gustaría comprar; nos pasamos la vida pensando en la pareja ideal, en la boda
de ensueño, en la fiesta, se la pasan planificando lo maravilloso que será
compartir su vida con aquella persona con la que pretende pasar el resto de su
vida. Felices para siempre…
Si somos padres nos pasamos la vida
trabajando para asegurar el futuro de nuestros hijos, desde que son muy bebes, los abandonamos al cuidado de algún pariente
nuestro, una persona desconocida a quien pagamos para que haga nuestro trabajo
de padres… pasamos en el trabajo alrededor de 10 horas, llegamos agotados y nos
autoengañamos indicando que pasamos con ellos tiempo de calidad, pensando en la
educación de calidad que les brindaremos nos convencemos así mismos que no
pasar la vida con ellos vale la pena, pues tendrán todo lo que no tuvimos. Nos
engañamos y no vivimos el presente, vivimos un futuro que no es nuestro, una
fantasía y educamos a nuestros hijos para que piensen que no podrán ser felices
sino hacen lo mismo y ellos repiten todo, luchan por ser felices intentando
cumplir sueños que no son la realidad, así la familia reproduce un círculo
vicioso de personas infelices.
La escuela nos
educa haciéndonos creer que si no haces lo que ellos dicen jamás serás un buen
estudiante, lastimosamente cumplen y si no haces lo que los profesores indican
no eres un buen estudiante, nos hacen vivir una fantasía, haciéndonos creer que
si somos buenos estudiantes, seremos triunfadores en la vida y no saben que los
aspectos más importantes no se encuentran en las tareas, en las horas
infinitas sentados en una silla repitiendo lo mismo todos los días.
De adultos
tampoco vivimos el presente, no tenemos consciencia de lo que es vivir el
presente, vivimos solo para trabajar, vivimos para seguir acumulando, cosas que
llenar en la casa, cosas que llenar la cabeza y no tenemos tiempo para lo más
importante. Para el colmo debemos seguir cumpliendo todo lo que nos dicen que
debemos hacer, así como en la escuela, no hay posibilidad de no hacer lo que no
te dicen que hagas, no puedes meterte con tal o cual persona, no puedes ser
solo tú porque “sacarás malas notas”, te juzgarán…
Cuando creemos
amar, obligamos a cumplir todos los ritos, no solo amamos y ya, nos obligan a
buscar a aquella persona que satisfaga a tus padres, aquella persona que sea
perfecta, que vista bien, se vea bien, que tenga los recursos económicos
suficientes, que sea de buena familia, que no sea un mamarracho, un soñador
Dios nos libre porque aquello no es posible… amar es vivir día a día, es
apasionarte
Sin importar
los años que tienes el apasionarse por “algo” te convierte en un loco, cuando
un niño estando en la escuela se apasiona la gran mayoría de sus maestros y sus
propios padres le cortarán, pues el apasionarse implica dejar de priorizar
todo, ello implica que los resultados en la escuela no serán los deseados,
dejará de ser un “buen” estudiante y como resultado te sancionarán con la
reprobación y limitarte en la pasión que lograste.
El miedo a la
reprobación es aquello que mata toda pasión. Los pocos que logran mantener su
pasión, son lo que destacan en algo y pese a ese ejemplo, no somos capaces de
adaptar nuestro sistema educativo a educar la pasión.
El amar a los
otros es otra de las pasiones que jamás nos educaron, solo es aprovechado para
mostrar que las personas deben ser “buenitas”; aquí viene el amar a otra
persona, cuando amas a alguien en definitiva, no es posible sino te apasionas
por el otro, sino te enloqueces no es posible manifestar toda esa energía que
llevas dentro; lastimosamente nos educaron para ser mezquinos en el amor que
manifestamos y peor aún, nos hicieron creer que el amor debe desembocar en el
matrimonio, que el amor, que el matrimonio te otorga una propiedad sobre la
otra persona, que prácticamente todo debe girar en torno a adquirir……. El amor
no posee producto alguno es por ello que la formalización del amor es su fin.
Realizar algo por pasión, no implica buscar beneficios
Lastimosamente
no fuimos educados para apasionarnos, nos educaron para la obtención de cosas
materiales… el sistema educativo en el mejor de los casos tan solo te forma
para que puedas responder con sumisión al sistema.
Vivir en el
futuro es no vivir, vivir en el pasado es haber muerto y haberse quedado en un
periodo de tiempo anclado en el pasado, vivir en el presente no debe implicar
vivir del y en el pasado, no implica ser esclavo de un futuro incierto, es
vivir apasionada y comprometidamente, responsabilizarte en ser una persona
íntegra. Inevitablemente cada uno es resultado de su pasado, negar ello
implicaría, desconocerte, pero ello no implica que no seas libre de ser quien quieras
ser hoy en día.


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